Moscas muertas de mierda
que pasa con ellas cuando se presentan son toda dulzura
y de la nada se convierten en tu peor enemigo deseando ,intrigando,mintiendo
para quedarse con tu puesto no les importa utilizar su cuerpo
aunque ya que lo pienso es su mejor arma de batalla,
¿Como las identificas? No lo se pero yo acogí a una en mi trabajo
la niña que nadie le habla ni saluda
Aqui va la muy tonta de Mi ayudarla a integrarse al grupo
¿Para que ? En la primera oportunidad se que de con todo lo que tu has logrado
en tu trabajo no es justo!!! Maldita perra.
Que me pasa que siempre caigo como idiota, urgentemente necesito un manual,
como identificar a una Mosca Muerta, porque a este paso voy a perder hasta mi familia
Que impotencia ahora yo quede fuera y ella muy cómoda disfrutando "Mi puesto"
Todavia yo muy ilusa le pedi ayuda y que me dijo:
"Nena tu bien sabes que aqui todos nos ganamos nuestros puestos"
Mierda!!! quiero estrangular a la maldita bruja ganarse los puestos ja,ja
Solo que su trabajo sea abrir las piernas y mentir hasta yo le ayudo a ser gerente
Espero y ahora si me quede claro " Mosca al saludar aste a un lado y dejala pasar"
Si alguien sabe un manual o libro de como identificar a una Mosca Muerta se los agradecería infinitamente
Muy importante observa las señales no te pase lo que a mi.
martes, 29 de julio de 2008
lunes, 28 de julio de 2008
Triste Venganza
Unos siglos atrás…
Se mantuvo escondido entre las sombras. Uno con la oscuridad, esperó tranquilo a su presa. La vio acercarse y contuvo sus impulsos hasta que estuviese lo suficientemente cerca para atraparla. Mantuvo su respiración ligera y el ritmo de su corazón calmo. No había posibilidad para el error. Está noche… está noche.
El odio por ella le hacía hervir la sangre, amenazando con resumirlo a un animal. ¿O tal vez ya lo había hecho? Elevó la mirada al cielo por un segundo, disfrutando de la lobreguez que lo bañaba. La noche era fría, aunque no tanto como aquel órgano que latía en su pecho. Se atrevió a respirar hondo, seguro de sus habilidades. Su caja torácica se expandió con alivio y su aliento abandonó su boca en una pequeña nube blanca. Mucho tiempo atrás había sido un hombre normal, pero ella… ella lo había cambiado todo.
Emprendió el ataque con sigilo, sus movimientos felinos y ágiles. Ella no notó su presencia hasta que fue demasiado tarde. Se abalanzó sobre su cuerpo por la espalda arrojándola sobre el césped y le cubrió la boca con una mano, mientas que con la otra le inmovilizaba el cuerpo. Por más que trató de liberarse, le fue imposible. Su atacante le superaba en tamaño, fuerza y destreza. Estaba atrapada y la merced de su captor.
—No tiene sentido que sigas luchando. Será mejor que te rindas si no quieres que te lastime más de lo necesario —le dijo mientras le subía el vestido por encima de las caderas.
Ella cesó su lucha inmediatamente y él se deleitó con el olor de su miedo. Le rasgó las enaguas y la ropa interior, a la vez que le descubría la boca para reírse de sus súplicas. Sin embargo, ella no gritó, ni suplicó.
—Sabía que vendrías por mí. Sólo que ignoraba cuando. —Le respondió con voz tranquila.
—Entonces sabes que nada me detendrá.
—Haz lo que tengas que hacer. No trataré de convencerte de que nada tuve que ver con tu destino.
—Veremos si te muestras así de tranquila cuando termine contigo.
Le jaló el cabello con fuerza, levantándole la cabeza dolorosamente, mientras le abría las piernas con las suyas. Ella se mordió el labio para no gemir de dolor, aunque no pudo evitar que se le escaparan lágrimas de angustia por lo que iba a pasarle. Él comenzó a deshacer sus pantalones, una de sus manos concentraba su peso en la espalda de ella para que no pudiese levantarse y la otra desnudaba su miembro.
—Llorar no te servirá de nada —Le dijo con rabia.
Ella cerraba sus puños fuertemente sobre el césped, su cabeza volvía a hundirse entre las verdes hebras y su nariz rebosada con el aroma de la tierra húmeda. Le rasgo la espalda del elegante vestido y extrajo un cuchillo de su bota para cortas las ataduras del corsé.
—Tu piel sigue siendo tan suave como la recuerdo —le dijo, lamiéndole la espalda. —Que idiota era en esa época, quise esperarte hasta que estuvieses lista y al final me traicionaste. Pero ya no importa. Hoy finalmente tendré lo que debí haber tomado tantos años atrás.
—Yo nunca te traicioné. No tuve la culpa de lo que ocurrió aquella noche. Quise advertirte, pero me fue imposible.
—Será mejor que te cayes. De nada te servirá seguir mintiendo.
—Fue una trampa, un montaje para engañarte. Para hacerte creer que te había traicionado.
—¡Dejaste que te hiciera suya! ¡Dejaste que mi peor enemigo te pusiera las manos encima! —le gritó indignado.
—Nunca… —respondió con un hilo de voz.
—Si se lo diste a ese perro, entonces también yo lo tendré.
La embistió con todas las fuerzas e ira que le fue posible, extrañándose de su estrechez. Ella lanzó un grito de dolor que le hizo retumbar en los oídos aquella verdad que nunca quiso ver. Su delgado cuerpo ahora se estremecía con la invasión y agonía de tener a un hombre dentro de sí por primera vez. Él se congeló, entendiendo por fin la verdad.
—¿Cómo puede ser posible? —su ira ahogándose en la vergüenza de un terrible error.
Ella lloraba ahora sin contenerse, le ardía por dentro y podía sentir como un hilo de sangre se escurría por su entrepierna. Él hundió su frente entre los omóplatos de ella y sin saber que decir simplemente sollozó en silencio. No quería moverse por temor a lastimarla aún más, pero tampoco podía permanecer dentro de su cuerpo en tal aberrante violación.
—D-dijiste que nada te detendría. D-debes t-terminarlo.
Se retiro de ella en respuesta y la cubrió lo más que pudo con los jirones que una vez fueron su vestido. Se acomodó las ropas y la tomó en sus brazos, cargándola hasta donde había escondido su caballo.
En el preciso momento en que la levantó del piso se desató una fuerte tormenta. La lluvia ahora arreciaba acompañada de fuertes truenos. ¿Sería algún tipo de señal? La acomodó sobre la silla y montó detrás de ella. El caballo emprendió la marcha en un lento trote, mientras que el agua los empapaba sin remedio. La acunó entre sus brazos para evitar que fuera a caerse de la montura, sin poder evitar pensar en la repulsión que habría de estar sintiendo por él.
Ella no tuvo más opción que apoyarse contra el frío muro de su cuerpo. Quien una vez amó ahora se había convertido en un animal rabioso incapaz de ver la verdad y deseó profundamente ser capaz de dejar de amarlo. Sin embargo a pesar de lo mucho que la había herido, él siempre sería su dueño.
—Aquella noche enloquecí de dolor —le dijo con amargura. —Me dejé cegar por la ira y los celos. Ahora es demasiado tarde para pedirte perdón por lo que acabo de hacer. Si te sirve de consuelo, ya no tendrás que temer que vuelva a hacerte daño, pues me iré para siempre.
—En realidad, te marchaste hace ya muchos años. —Le respondió con dolor.
En Mis Sueños
De pronto me encontré rodeada de una espesa bruma blanca. Era suave y me hizo sentir como si estuviese dentro de una nube. Que distinto era este sueño de todos los otros que había tenido. El aire estaba cargado de misterio y me erizó la piel. Empecé a deambular tratando de buscar la salida, sólo para darme cuenta de que estaba atrapada en lo que parecía ser un laberinto interminable. Poco a poco me desesperé y comencé a rogar por recobrar la conciencia, sin embargo, este no parecía ser un sueño normal… era como si hubiese errado el camino y terminado en alguna clase de dimensión desconocida.
—Dios, sabía que no debía tomar esas estúpidas pastillas para dormir. —exclamé irritada, pero con temor.
Seguí caminado eternamente hasta que delante de mí empezó a formarse una silueta. Primero parecía estar muy lejana, pero empezó a acercarse cada vez más rápido. Mi corazón casi sale expulsado de mi cuerpo. Quise correr, esconderme… pero no había donde ir. ¡Dios, el miedo era tan real!
Por entre la bruma apareció frente a mí un hombre enorme, tan alto que tuve que alzar la cabeza para encontrar su rosto. La oscuridad del lugar no me permitió observarlo bien, aunque pude ver su cuerpo. Era fornido, poderoso y lo bañaba un aura de peligrosidad. Tenía la piel morena, o eso parecía, y el cabello oscuro. A pesar de que aún no podía ver su rostro, supe que debía ser apuesto y aunque no lo fuera su solo cuerpo compensaría esa carencia. Traía puesto un par pantalones blancos hechos de una fina tela que no supe reconocer y un ancho cinturón de seda color marrón que se ajustaba a su angosta cintura. La parte superior de su cuerpo estaba descubierta, su fuerte y amplio pecho se levantaba al compás de su suave y rítmica respiración.
Él pareció sorprenderse tanto como yo, puesto que permaneció inmóvil y mirándome sin decir palabra como si estuviese analizándome. Bajé la vista para ver que era eso que tanto observaba en mí… ¡como no me iba a mirar si estaba prácticamente desnuda! Traía puesta una especie de toga blanca completamente trasparente. ¿Qué demonios?, todo se volvía cada vez más extraño…
Dio un paso hacía mi lentamente, como si no quisiera asustarme. Lo dejé hacer y cuando estuvo seguro de que no echaría a correr, avanzó calmadamente hasta quedar casi pegado a mi cuerpo. Levanté pausadamente la mirada, deleitándome con la visión de su abdomen, pecho y finalmente su rostro. ¡Dios! Sus ojos… nunca antes vi algo semejante. Eran de un profundo verde, aunque fue la amenaza en ellos lo que me estremeció. Su rostro era hermoso como ninguno, con rasgos muy masculinos y definidos, sin embargo, sus ojos no parecían ser humanos… eran más como los de un animal peligroso y hambriento.
— ¿Cómo llegaste aquí? —dijo con voz profunda.
— Yo… no lo sé —contesté tímidamente.
— No deberías estar aquí. Este no es tu lugar.
— Perdón, pero este es mi sueño y puedo hacer lo que quiera.
Sus ojos se volvieron de un verde más intenso y pude sentir como la agresividad creció en él. Simplemente deseé poder abofetearme a mi misma por haber abierto la boca.—Veo que no me tienes miedo.
—Bueno, ¿por que habría de hacerlo si sólo estoy soñando?
— No deberías subestimarme— su voz cada vez más intensa, su mirada recorriendo mi cuerpo con deseo.
—Simplemente, no eres real.
— Suponiendo que tuvieras razón y este es tu sueño, entonces todo lo que ocurra aquí es creado por tu imaginación, ¿no es así? — curvó sus labios siniestra y seductoramente.
— Creo que…
Se abalanzó sobre mí como un animal sobre su presa. Me embistió con su ardiente boca en un beso que me supo a cielo; sus labios eran generosos y sabían complacer. Fue tanta mi sorpresa que no pude reaccionar y simplemente me dejé arrastrar por aquel indómito deseo que atravesó repentinamente mi cuerpo. Sus brazos me rodearon, una mano acunó mi cabeza y la otra bajó lentamente por mi espalda hasta mi trasero, lo agarró firmemente y me atrajo hacia sí para encontrarme con su enorme erección. De su garganta empezaron a brotar suaves gemidos de placer… ¡ay Dios! Esto superaba todas las fantasías que alguna vez pude concebir. Fue dejando una cadena de besos sobre mi piel mientras bajaba por mi cuello hasta mis hombros y suavemente comenzó a desatar la toga con la intensión de desnudarme. Un arrebato de timidez me atravesó y logré separarme de sus labios lo suficiente para susurrar.
— Te sientes tan real. Es tan extraño.
— Querida, no temas. Hoy finalmente conocerás el verdadero significado de tener “un sueño placentero”...
jueves, 24 de julio de 2008
Envejecer con Dignidad
No hay nada más patético que ir por la calle, metro, micro y encontrarse con una vieja de entre 40 y 50 vestida con jeans a medio poto, polera ajustada y peinado pokemon… juro que me molesta al extremo y me da vergüenza ajena. Me dan ganas de gritarle: ¡QUE MIERDA SEÑORA, DEJE DE SACARLE LA ROPA A LA HIJA Y MIRESE AL ESPEJO ANTES DE LA SALIR A LA CALLE QUE SE VE RIDICULAAAA!!!!
Y es que parece que el dicho siempre digna ha quedado en el pasado. Si nadie dice que se vistan como vieja culia, pero por lo menos algo más adecuado a la edad… SI LOS AÑOS NO PASAN EN VANO!
No sé si ya existirá una denominación para este tipo de personajes, por que sin duda son una tribu urbana en crecimiento. Gracias a Dios que mi mamá no me salió así porque ya la habría tirado al peral. Parece que estas viejas se embalaron con “ser amigas de sus hijos” porque falta puro que salgan a carretear con los pendejos (más de una ya se debe haber colado en algún concierto de kudai o daddy yankee con las escusa de “no les vaya a pasar algo”).
Si yo fuera presidenta haría una campaña inmediata para rehabilitar a todas esas SEÑORAS, sí, SEÑORAS (y no púberes) para que empiecen a vestirse decentemente. No sé, me contrataría a Gonzalo Cáceres o cualquier otro chanta venido a menos (economía es riqueza como dice mi querido suegro, sobre todo si se tratan de las arcas del estado) para que les hiciera un ULTRA FASHION EMERGENCY. De hecho, ahora mismo le voy a mandar una carta a la Bachelet demandando la iniciación de la campaña REFRIEGATE CON EL CARNÉ. Y si no me pesca, abriré mi propio grupo en Facebook llamado PITEATE A UNA POKEWELA! y procuraré traer siempre en el bolsillo con un tomate podrido para lanzarlo a cada vieja ridícula que me pille en la calle.
martes, 22 de julio de 2008
Para un gran Compañero (Für einen wunderschönen Partner)
Elvis - Can't Help Falling In Love (Live/1968)
CAN´T HELP FALLING IN LOVE
Wise men say only fools rush in
but I can't help falling in love with you.
Shall I stay? Would it be a sin?
if I can't help falling in love with you.
Like a river flows surely to the sea
darling so it goes
some things are meant to be.
Take my hand, take my whole life too
for I can't help falling in love with you,
for I can't help falling in love with you.
Me reí mucho, gracias por la conversación.
Tenía miedo. Sea cual fuera la respuesta, me reconforta que seas tan dulce y receptivo.
El Hambre...
El hambre es insaciable… la necesidad de cazar insostenible. Vuelvo a ser un animal descontrolado. La sangre… la sangre es lo único que llena mis pensamientos. Lo que dirige mis acciones. A lo que se reduce mi existencia.
Me alimento de los débiles. De aquellos que no merecen esta vida. Tontos que no entienden la crueldad del mundo que los rodea. Los despedazo sin piedad. Los devoro por completo. Ninguno representó una caza digna... ninguno luchó o se resistió como es debido. Cansados habían de estar de su patética existencia.
Soy el dios que con su cruzada sangrienta, limpia al mundo de sus inmundicias. Soy ira, venganza, miedo, lujuria siniestra… represento la maldad que innegablemente se alberga en todo corazón.
Huir de mi no te servirá de nada. Te encontraré hasta en el más recóndito lugar. Puedo sentir tu miedo y oler tu sangre desde lejos. Cuando te encuentre, te comeré vivo. Te acecharé hasta acorralarte y me miraré en el terror reflejado en tus ojos. Beberé de tu garganta desgarrándola con mis afilados colmillos y saciaré mi hambre con tu carne. Te reduciré a huesos y absorberé tu alma para llevármela de vuelta al infierno.
No soy más que dolor crudo, agonía contante. Sombra etérea y corpórea a la vez. Condenado a nunca saciarme, condenado a devorar almas hasta el fin de los tiempos. Soy negrura insondable, mis ojos profundos pozos de odio. Me muevo con sigilo, no me vez aunque estoy ahí.
Ohh, el hambre otra vez. La sed nuevamente. Las ansias de caza. La expectativa de muerte. El hedor de tu cuerpo me llama. Grita para mí. Sí, grita con terror. Suplica misericordia. Ruega, ruega, ruega. Me regocijaré con tus alaridos, me bañaré en tus ruegos y asesinaré de todos modos. La compasión no es más que un sentimiento de débiles. Mi determinación es mayor. Mi misión imperiosa.
Siento el llamado otra vez. La necesidad una urgencia desgarradora. Voy por ti… voy por ti. Empieza a correr. Huye, huye. Nada mejor que una caza difícil. ¿Estás listo?
AHORA MIRA DETRÁS TI…
Extracto de Siempre Frente a Mi... dedicado a la Reina de Saba
Te enviaré el relato completo a tu mail... es mi regalo para ti. La historia que me pediste, aún no está terminada, pero te dejo un extracto (lo mas caliente, jajaja) para que lo disfrutes.
Entonces tomó su rostro entre sus manos y la besó. Ella cerró sus ojos y se sumergió en la cálida sensación de su boca. Su besó fue primero delicado, como si quisiera consolarla. Sin embargo, poco a poco fue haciéndose más y más demandante. A medida que su hambre por ella crecía, ella más le entregaba. De pronto en lo único que pudo pensar fue en complacerlo, en entregarle tanto como él le demandase.
La empujó sobre el colchón lentamente hasta quedar recostado sobre ella. Luego abandonó su boca para recorrer su cuello y ahuecó una mano sobre su seno. Ella emitió un sensual gemido, mientras recorría la ancha espalda de él bajo la ropa. Su piel era suave, firme y marcada por incontables músculos. Le ayudó a quitarse la camiseta, mientras lo instaba a acomodarse entre sus piernas. Él luego bajó hasta su estomago para volver a subir dejando un húmedo rastro de besos, a la vez que le iba quitando la polera por la cabeza. Se detuvo sobre sus senos y los besó uno a la vez sobre la fina tela del sostén. Las manos de ella ahora le acariciaban el torso y se deslizaban desde sus abdominales hasta la cinturilla del jeans, finalizando su delicioso recorrido en la hebilla del cinturón.
La empujó sobre el colchón lentamente hasta quedar recostado sobre ella. Luego abandonó su boca para recorrer su cuello y ahuecó una mano sobre su seno. Ella emitió un sensual gemido, mientras recorría la ancha espalda de él bajo la ropa. Su piel era suave, firme y marcada por incontables músculos. Le ayudó a quitarse la camiseta, mientras lo instaba a acomodarse entre sus piernas. Él luego bajó hasta su estomago para volver a subir dejando un húmedo rastro de besos, a la vez que le iba quitando la polera por la cabeza. Se detuvo sobre sus senos y los besó uno a la vez sobre la fina tela del sostén. Las manos de ella ahora le acariciaban el torso y se deslizaban desde sus abdominales hasta la cinturilla del jeans, finalizando su delicioso recorrido en la hebilla del cinturón.
Él volvió a saquear su boca con un beso más exigente, aún más excitado al ver que ella lo deseaba tanto como él. La dejó abrirle los pantalones mientras le lamía un pezón y luego el otro. Ella no paraba de gemir y le rogaba que la tomara pronto. Sus caderas se mecían descontroladamente contra su endurecido miembro en una súplica incansable. Él abandonó la atención que había puesto en sus senos para iniciar un húmedo descenso con su lengua hasta las caderas de ella. Le saboreó la piel a la vez que le abría los pantalones y se los quitaba lentamente. Su boca saboreando cada nuevo centímetro de piel que era descubierto.
Cuando finalmente la tuvo desnuda emprendió el viaje de regreso desde la punta de un pie hasta el centro de su excitación. Le lamió el sexo incansablemente, hundiendo su rostro en su ahora cremosa piel secreta. La atormentó con lamidas lentas y perezosas a ratos y exigentes y rápidas a otros. Ella le acariciaba el cabello y se convulsionaba de placer cuando a momentos la penetraba con su lengua. Mantuvo su deliciosa tortura hasta llevarla al orgasmo. Una electrificante marea de placer la recorrió desde la punta de los pies a través de todo su cuerpo, terminando en sus labios al gritar su nombre en un acalorado gemido. Él regreso a su boca para compartir con ella el sabor de su excitación, a la vez que se terminaba de quitar los jeans y se preparaba a penetrarla.
—No creas que he terminado contigo —le dijo embriagado de deseo. —Voy a tomarte en todas las formas conocidas y cuando termine con esas inventaré cientos más.
En seguida la penetró profundamente, robándole otro ardiente gemido. Luego se retiró lentamente hasta casi salir completamente de ella, sólo para volver a llenarla con una embestida poderosa. La húmeda sensación de su cálida y sedosa vaina estaba a punto de volverlo loco. Toda su vida esperó por esto. Aunque nunca imaginó que el placer de tenerla al fin sería tan grande. Con cada nueva estocada, una única palabra salía de sus extasiados labios: MÍA.
El ritmo de su asalto se volvió frenético. El deseo lo embargaba y amenazaba con arrojarlo por el abismo. Sin embargo, no quería entregarse a ese increíble placer aún. Regresó a sus labios y la besó con devoción, mientras se mantenía hundido profundamente en ella. Luego, abandonó su cuerpo por unos segundos a la vez que la instaba a voltearse sobre su estomago. Entonces, deslizó una mano bajó sus caderas para levantarla un poco mientras la volvía a penetrar, esta vez desde la espalda. Con su mano libre le hizo el cabello a un lado para poder lamer y besar sus lozanos hombros y cuello al mismo ritmo que la penetraba insaciablemente.
Ella se encontraba completamente entregada al placer de tenerlo dentro de sí e instintivamente elevaba sus caderas para encontrarse con otra nueva embestida. Todo su cuerpo ardía de placer y deseo. Anhelaba quedarse así para siempre, entre sus brazos y a la merced de su lujuria. Y cuando un nuevo orgasmo amenazó con golpearla, no pudo dejar de rogar por más y más. Le suplicó entre excitados sollozos que no dejara de llenarla con su exquisita verga. Él no fue capaz de resistirse ante tan desesperada suplica y se dejó llevar. El orgasmo lo golpeó en forma de una acalorada explosión de placer que lo recorrió por completo, liberando su semilla en ardientes chorros en lo profundo de ella.
Ambos se quedaron en silencio, disfrutando de los últimos espasmos de placer que los recorría. Él se negaba a tener que abandonar su cuerpo y ahora le besaba dulcemente la oreja.
—Creo que acabo de morir e ir al cielo —le susurró al oído.
—¡Dios! no sabes como te extrañe.
—No creo que haya sido ni remotamente similar a lo mucho que te extrañé yo a ti.
Se retiró de su cuerpo y se recostó a un lado de la cama arrastrándola con él. Ella se acomodó sobre su pecho y llevó una mano hacía su cabello para alaciárselo con los dedos.
—Fui una tonta —le dijo entristecida.
—No piense más en eso. Ay qué cabeza dura me habías salido. Creo que mejor me aseguro de que aprendiste la lección. —le respondió volviéndola a besar e instándola a que lo montara.
Ella se subió sobre él obedientemente y lo montó con lentos y tortuosos movimientos de cadera. Sus miradas fijas en el otro. Sus manos entrelazadas.
* * * * * *
A la mañana siguiente, él despertó con la cálida luz del sol en su rostro y una aún más cálida sensación en la entrepierna… dios, se sentía tan bien. Abrió los ojos lentamente, como si no quisiera despertar de lo que era un maravilloso sueño. Dirigió su mirada hacia su pelvis, para encontrarse con ella disfrutando de su sexo. Era obvio que había decidido despertarlo muy placenteramente ese día. Se encontraba recostada entre sus piernas, mientras le daba largos lametazos a su polla. Su rostro sonrojado por el deseo y sus labios ávidos de su carne. Él volvió a recostar su cabeza sobre la almohada y disfrutó la sensación de estar dentro de su boca. Ella intensificó su labor al escuchar los roncos gemidos que salían desde lo profundo de su garganta.
Cuando finalmente la tuvo desnuda emprendió el viaje de regreso desde la punta de un pie hasta el centro de su excitación. Le lamió el sexo incansablemente, hundiendo su rostro en su ahora cremosa piel secreta. La atormentó con lamidas lentas y perezosas a ratos y exigentes y rápidas a otros. Ella le acariciaba el cabello y se convulsionaba de placer cuando a momentos la penetraba con su lengua. Mantuvo su deliciosa tortura hasta llevarla al orgasmo. Una electrificante marea de placer la recorrió desde la punta de los pies a través de todo su cuerpo, terminando en sus labios al gritar su nombre en un acalorado gemido. Él regreso a su boca para compartir con ella el sabor de su excitación, a la vez que se terminaba de quitar los jeans y se preparaba a penetrarla.
—No creas que he terminado contigo —le dijo embriagado de deseo. —Voy a tomarte en todas las formas conocidas y cuando termine con esas inventaré cientos más.
En seguida la penetró profundamente, robándole otro ardiente gemido. Luego se retiró lentamente hasta casi salir completamente de ella, sólo para volver a llenarla con una embestida poderosa. La húmeda sensación de su cálida y sedosa vaina estaba a punto de volverlo loco. Toda su vida esperó por esto. Aunque nunca imaginó que el placer de tenerla al fin sería tan grande. Con cada nueva estocada, una única palabra salía de sus extasiados labios: MÍA.
El ritmo de su asalto se volvió frenético. El deseo lo embargaba y amenazaba con arrojarlo por el abismo. Sin embargo, no quería entregarse a ese increíble placer aún. Regresó a sus labios y la besó con devoción, mientras se mantenía hundido profundamente en ella. Luego, abandonó su cuerpo por unos segundos a la vez que la instaba a voltearse sobre su estomago. Entonces, deslizó una mano bajó sus caderas para levantarla un poco mientras la volvía a penetrar, esta vez desde la espalda. Con su mano libre le hizo el cabello a un lado para poder lamer y besar sus lozanos hombros y cuello al mismo ritmo que la penetraba insaciablemente.
Ella se encontraba completamente entregada al placer de tenerlo dentro de sí e instintivamente elevaba sus caderas para encontrarse con otra nueva embestida. Todo su cuerpo ardía de placer y deseo. Anhelaba quedarse así para siempre, entre sus brazos y a la merced de su lujuria. Y cuando un nuevo orgasmo amenazó con golpearla, no pudo dejar de rogar por más y más. Le suplicó entre excitados sollozos que no dejara de llenarla con su exquisita verga. Él no fue capaz de resistirse ante tan desesperada suplica y se dejó llevar. El orgasmo lo golpeó en forma de una acalorada explosión de placer que lo recorrió por completo, liberando su semilla en ardientes chorros en lo profundo de ella.
Ambos se quedaron en silencio, disfrutando de los últimos espasmos de placer que los recorría. Él se negaba a tener que abandonar su cuerpo y ahora le besaba dulcemente la oreja.
—Creo que acabo de morir e ir al cielo —le susurró al oído.
—¡Dios! no sabes como te extrañe.
—No creo que haya sido ni remotamente similar a lo mucho que te extrañé yo a ti.
Se retiró de su cuerpo y se recostó a un lado de la cama arrastrándola con él. Ella se acomodó sobre su pecho y llevó una mano hacía su cabello para alaciárselo con los dedos.
—Fui una tonta —le dijo entristecida.
—No piense más en eso. Ay qué cabeza dura me habías salido. Creo que mejor me aseguro de que aprendiste la lección. —le respondió volviéndola a besar e instándola a que lo montara.
Ella se subió sobre él obedientemente y lo montó con lentos y tortuosos movimientos de cadera. Sus miradas fijas en el otro. Sus manos entrelazadas.
* * * * * *
A la mañana siguiente, él despertó con la cálida luz del sol en su rostro y una aún más cálida sensación en la entrepierna… dios, se sentía tan bien. Abrió los ojos lentamente, como si no quisiera despertar de lo que era un maravilloso sueño. Dirigió su mirada hacia su pelvis, para encontrarse con ella disfrutando de su sexo. Era obvio que había decidido despertarlo muy placenteramente ese día. Se encontraba recostada entre sus piernas, mientras le daba largos lametazos a su polla. Su rostro sonrojado por el deseo y sus labios ávidos de su carne. Él volvió a recostar su cabeza sobre la almohada y disfrutó la sensación de estar dentro de su boca. Ella intensificó su labor al escuchar los roncos gemidos que salían desde lo profundo de su garganta.
Levantó la mirada para observarlo, tenía los labios entreabiertos, la expresión relajada y absorta en el placer que ella le brindaba. Lo guió a través de su excitación lentamente hasta que se le hizo insoportable y cuando supo que estaba a punto de explotar, lo ordeño despiadadamente hasta hacerlo acabar en su boca… y tragó hasta la última gota de su salada liberación.
—¡Dios! Eso fue genial… —le dijo él, a la vez que la tomaba por los brazos para arrastrarla hasta su pecho.
—Mmmm. Ya lo creo.
—¿Sabes? No me molestaría para nada despertar así todos los días. Tal vez debería desechar mi viejo despertador y tú podrías encargar de “levantarme” cada mañana. —le dedicó una enorme sonrisa que le hizo estremecer el corazón.
—Mmmm. Ya lo creo.
—¿Sabes? No me molestaría para nada despertar así todos los días. Tal vez debería desechar mi viejo despertador y tú podrías encargar de “levantarme” cada mañana. —le dedicó una enorme sonrisa que le hizo estremecer el corazón.
El HEA (happily ever after) a tu mail...
sábado, 19 de julio de 2008
PELEAR CON UNA MANO ATADA
Sigo respirando cada vez más hondo.
Aún no puedo llegar a entender el por qué de las cosas de la vida.
Cuando al fin encontré ese alguien que valiera la pena el volcar tantas emociones contenidas, el deseo de ir en pos de ese persona, reactivar tanta cosa dormida en mi...
¿Qué sucede?
Nada pues; nada más y nada menos que una de mis grande amigas coincide en y con mis gustos.
Creo no existe cosa más terrible e inhabilitante en el mundo, porque si fuera una gata cualquiera la competencia hasta se vuelve entretenida; estás en condiciones de jugar algo sucio(en el amor y en la guerra todo se valen, dicen por ahí), pero cuando es una Amiga es como pelear con los oos vendados y una mano atada-que en mi caso sería la mano izquierda-y dejándome batallar con mi mano lerda, la derecha.
Mis amigos son personas importantísimas en vida; yo por ellos doy todo y soy muy leal, se que en un par de ocasiones me he caído, nadie es perfecto, pero saben que si necesitan ahí estaré siempre para ellos.
No sé qué hacer, qué mierda pensar; me siento derrotada ya en una batalla que ni siquiera tengo pretenciones de emprender, no valdrá la pena, pues mi amada amiga es mucho más guapa y con más personalidad que yo y simplemente ella ya empezó a mover las piezas en el table ro a su favor.
Es extraño este sentimiento de derrota, de tristeza y vacío, pensando que ayer noche estuve en su casa hablándole cual ñoña acerca de lo lindo que siento, lo que él despierta en mi, detalles íntimos respecto a mis percepciones y mis anhelos con él... para luego recibir un frio mensaje de texto que me informaba de lo que le sucedía a ella.
Ahora pienso, pienso y todo lo que podría recordar a lo sucedido no me deja de doler, no es por el hecho de lo que le pase; es entendible si el me encantó, podría pasarle a cualquiera. Lo que me duele es la forma; no sé...creo hay un Código de Amistad:
-Si tu amiga termina con un ex, no puedes salir con él hasta que la susodicha indique que ya no piensa más en él, se encontró un reemplazante o que no lo quiere volver a ver ni en pintura. Incluso así es recomendable dejar pasar algo más de tiempo y viceversa se espera de tu amiga en caso contrario.
-Si tu amiga te dice que le gusta un hombre y resulta que por a, b ó c motivo te das cuenta que él tambíen te gusta, se espera hasta que el decida por una de las dos o haces. Y viceversa.
Es tan ñoño, es tan pendejo mi pensamiento, pero lo siento, así soy yo: ñoña.
Le dije de entrada que me gustaba, pero aún así no pudo evitarse a si misma y le coqueteó toda la noche, lo llevó a conversar aparte, unos bailes con movimientos candentes. Yo la miraba y me moría poco a poco de pena. Contra eso yo no sé pelear.
Un par de personas me hicieorn notar lo mismo, pero yo siempre insistí en que no me había dado cuenta. Pero no.
Qué terrible es todo , me siento muy apenada. Es una amiga, casi una hermana, tenemos una conexión demasiado intensa; tanto que cuando ayer me lamo, me subio un calor a la cara y me dije; "por favor no... que no le guste también, por favor no"... es tan tonto , si hay años de amistad... millones de hombres, por qué tuvimos que fijarnos en el mismo.
Lo tomo com una prueba de la vida
Y yo no tengo armas, ni siquiera se pelear por alguien, porque sencillamente nunca lo he hecho y no creo sea necesario: si alguien es para uno, lo será incluso a pesar de uno mismo.
Y me da mucho tristeza, porque mi fuerte es una invitación a comer, una velada agradable: conversación amena, risas, ingenio, ironía, saber escuchar. No soy una cara especial ni un cuerpo bonito, si soy toda sentimiento, de piel, de cariños y arrumacos, de silencios, de palabras...y muy pocos hombres saben ver lo que vale la pena ver.
Aún no puedo llegar a entender el por qué de las cosas de la vida.
Cuando al fin encontré ese alguien que valiera la pena el volcar tantas emociones contenidas, el deseo de ir en pos de ese persona, reactivar tanta cosa dormida en mi...
¿Qué sucede?
Nada pues; nada más y nada menos que una de mis grande amigas coincide en y con mis gustos.
Creo no existe cosa más terrible e inhabilitante en el mundo, porque si fuera una gata cualquiera la competencia hasta se vuelve entretenida; estás en condiciones de jugar algo sucio(en el amor y en la guerra todo se valen, dicen por ahí), pero cuando es una Amiga es como pelear con los oos vendados y una mano atada-que en mi caso sería la mano izquierda-y dejándome batallar con mi mano lerda, la derecha.
Mis amigos son personas importantísimas en vida; yo por ellos doy todo y soy muy leal, se que en un par de ocasiones me he caído, nadie es perfecto, pero saben que si necesitan ahí estaré siempre para ellos.
No sé qué hacer, qué mierda pensar; me siento derrotada ya en una batalla que ni siquiera tengo pretenciones de emprender, no valdrá la pena, pues mi amada amiga es mucho más guapa y con más personalidad que yo y simplemente ella ya empezó a mover las piezas en el table ro a su favor.
Es extraño este sentimiento de derrota, de tristeza y vacío, pensando que ayer noche estuve en su casa hablándole cual ñoña acerca de lo lindo que siento, lo que él despierta en mi, detalles íntimos respecto a mis percepciones y mis anhelos con él... para luego recibir un frio mensaje de texto que me informaba de lo que le sucedía a ella.
Ahora pienso, pienso y todo lo que podría recordar a lo sucedido no me deja de doler, no es por el hecho de lo que le pase; es entendible si el me encantó, podría pasarle a cualquiera. Lo que me duele es la forma; no sé...creo hay un Código de Amistad:
-Si tu amiga termina con un ex, no puedes salir con él hasta que la susodicha indique que ya no piensa más en él, se encontró un reemplazante o que no lo quiere volver a ver ni en pintura. Incluso así es recomendable dejar pasar algo más de tiempo y viceversa se espera de tu amiga en caso contrario.
-Si tu amiga te dice que le gusta un hombre y resulta que por a, b ó c motivo te das cuenta que él tambíen te gusta, se espera hasta que el decida por una de las dos o haces. Y viceversa.
Es tan ñoño, es tan pendejo mi pensamiento, pero lo siento, así soy yo: ñoña.
Le dije de entrada que me gustaba, pero aún así no pudo evitarse a si misma y le coqueteó toda la noche, lo llevó a conversar aparte, unos bailes con movimientos candentes. Yo la miraba y me moría poco a poco de pena. Contra eso yo no sé pelear.
Un par de personas me hicieorn notar lo mismo, pero yo siempre insistí en que no me había dado cuenta. Pero no.
Qué terrible es todo , me siento muy apenada. Es una amiga, casi una hermana, tenemos una conexión demasiado intensa; tanto que cuando ayer me lamo, me subio un calor a la cara y me dije; "por favor no... que no le guste también, por favor no"... es tan tonto , si hay años de amistad... millones de hombres, por qué tuvimos que fijarnos en el mismo.
Lo tomo com una prueba de la vida
Y yo no tengo armas, ni siquiera se pelear por alguien, porque sencillamente nunca lo he hecho y no creo sea necesario: si alguien es para uno, lo será incluso a pesar de uno mismo.
Y me da mucho tristeza, porque mi fuerte es una invitación a comer, una velada agradable: conversación amena, risas, ingenio, ironía, saber escuchar. No soy una cara especial ni un cuerpo bonito, si soy toda sentimiento, de piel, de cariños y arrumacos, de silencios, de palabras...y muy pocos hombres saben ver lo que vale la pena ver.
martes, 15 de julio de 2008
Despertares.
Respiro homdo.
Dicen que en la vida todo, todo, pero todo, T-O-D-O tiene un motivo, una razón de ser.
Quizás es la excusa de los inconformistas, quizás es a veces el aliento para continuar, la frase de resignación..qué se yo realmente.
Las cosas creo pasan porque tenemos algo que aprender de cada suceso. Simple. Mortalmente simple.
Hoy decidí que ya no quiero estar sola. Me aburrí. Así de simple.
Y a pesar de ser simple, creo es una decisión tremendamente difícil y a veces incómoda.
Porque mi soledad era el rellano, la trinchera dónde nadie podía llegar y dañarme. Pero decidí salir y me ha traído algo de complicaciones. Ya tengo mi primer enredo existencial de mujer expectante.
No soporto las esperas, aunque admito que no hago mucho para ayudar a que las cosas pasen, me decepciono fácil...no sé...
De tanto desear irme de acá, viajar lo más lejos posible, ahora con los pequeños nuevos suceso, la decisión se hace un poquitito algo más complicada.
Salí de mi hibernación mental, corporal, ahora deseo ser la mujer que opacó y eclipsó la madre. Despertar nuevamente al mundo del placer y la sensualidad a los que yo misma cerré hace tiempo atrás las puertas.
Ahora deseo...qué extraña es esta nueva vieja sensación. Es todo como un despertar al mundo real.
Y el objeto de mi deseo estuvo siempre, desde siempre en mi vida, casi ante mis ojos. Mientras yo buscaba lejos, tan lejos todo, ese todo estaba tan cerca de mi. Así como la ñoña de Angel con la estúpida búsqueda de su Flor de los Siete Colores.
Eso demuestra que no importa el destino, si no que todo radica en lo que se aprende durante el viaje y en lo que se hace con lo aprendido cuando se llega a buen puerto.
Me pregunto: por qué ahora, por qué tú, para qué...
Luego de tanta agua sucia bajo mi puente, llegas tú, agua limpia, fresca.
Llenas todo con la risa sincera y tus palabras felices. Aún no tienes la malicia en los ojos del que sabe y busca encontrarla también en los ojos del resto. Me gustas, me gustas mucho. Un roce, esa cercanía mínima, la sensación de que algo está latente, esperando; todo despierta poco a poco los deseos, las ansias dormidas. Me encantó tu olor a hombre limpio, sin pretenciones de perfumes caros y sin el mal gusto de colonias baratas.
Todo en ti transmite tranquilidad: tu paso calmo, tu hablar pausado, la forma en que mueves tus manos al hablar. Tus manos, con dedos largos, delgados con uñas cortas y siempre limpias.
Además para mi gracias-desgracia, eres el hombre más caballero que he tenido el placer de conocer. Y no es todo esto una careta. Siempre has sido como te he descrito. Te cononozco de niño.
Me encantas. Me has maravillado .
Te quisiera para mi. Te quiero ya para mí.
Quisiera saber por qué está pasándome esto ahora.
Dicen que en la vida todo, todo, pero todo, T-O-D-O tiene un motivo, una razón de ser.
Quizás es la excusa de los inconformistas, quizás es a veces el aliento para continuar, la frase de resignación..qué se yo realmente.
Las cosas creo pasan porque tenemos algo que aprender de cada suceso. Simple. Mortalmente simple.
Hoy decidí que ya no quiero estar sola. Me aburrí. Así de simple.
Y a pesar de ser simple, creo es una decisión tremendamente difícil y a veces incómoda.
Porque mi soledad era el rellano, la trinchera dónde nadie podía llegar y dañarme. Pero decidí salir y me ha traído algo de complicaciones. Ya tengo mi primer enredo existencial de mujer expectante.
No soporto las esperas, aunque admito que no hago mucho para ayudar a que las cosas pasen, me decepciono fácil...no sé...
De tanto desear irme de acá, viajar lo más lejos posible, ahora con los pequeños nuevos suceso, la decisión se hace un poquitito algo más complicada.
Salí de mi hibernación mental, corporal, ahora deseo ser la mujer que opacó y eclipsó la madre. Despertar nuevamente al mundo del placer y la sensualidad a los que yo misma cerré hace tiempo atrás las puertas.
Ahora deseo...qué extraña es esta nueva vieja sensación. Es todo como un despertar al mundo real.
Y el objeto de mi deseo estuvo siempre, desde siempre en mi vida, casi ante mis ojos. Mientras yo buscaba lejos, tan lejos todo, ese todo estaba tan cerca de mi. Así como la ñoña de Angel con la estúpida búsqueda de su Flor de los Siete Colores.
Eso demuestra que no importa el destino, si no que todo radica en lo que se aprende durante el viaje y en lo que se hace con lo aprendido cuando se llega a buen puerto.
Me pregunto: por qué ahora, por qué tú, para qué...
Luego de tanta agua sucia bajo mi puente, llegas tú, agua limpia, fresca.
Llenas todo con la risa sincera y tus palabras felices. Aún no tienes la malicia en los ojos del que sabe y busca encontrarla también en los ojos del resto. Me gustas, me gustas mucho. Un roce, esa cercanía mínima, la sensación de que algo está latente, esperando; todo despierta poco a poco los deseos, las ansias dormidas. Me encantó tu olor a hombre limpio, sin pretenciones de perfumes caros y sin el mal gusto de colonias baratas.
Todo en ti transmite tranquilidad: tu paso calmo, tu hablar pausado, la forma en que mueves tus manos al hablar. Tus manos, con dedos largos, delgados con uñas cortas y siempre limpias.
Además para mi gracias-desgracia, eres el hombre más caballero que he tenido el placer de conocer. Y no es todo esto una careta. Siempre has sido como te he descrito. Te cononozco de niño.
Me encantas. Me has maravillado .
Te quisiera para mi. Te quiero ya para mí.
Quisiera saber por qué está pasándome esto ahora.
domingo, 13 de julio de 2008
La desilución y la lectura
Viviendo a medias así es como me he sentido con un gran faltante en mi vida.
Aquello del amor eterno creo que es un mito, algo fuera de este mundo (ya no creo en cuentos de hadas).
Hace ya bastante tiempo que he madurado que perdí la noción de ¿Que es el amor? una triste y estúpida frase que se escucha bonita para una tarjeta, siendo esposa y madre muy joven truncando muchas metas, me lance de la mano con el "Amor Eterno" ja!! Que mayor estupidez he cometido, que tristeza ver pasar tantos años, viviendo en la misma mísera realidad. ¿Que porque leo?
Oh! Por gracia divina existen los libros hace tiempo que hubiera explotado, harta de esta puta vida, por eso leo en esas páginas tengo el control del destino hago y deshago a voluntad puedo ser una virgen recatada o la mas puta del mundo sin un dedo quien me señale. Dar gracias por tener un esposo maravilloso que para mí es una bendición, quien carajos dijo esa mierda. Pongo mi alma como testigo que he intentado, he sido buena esposa y cariñosa, sin que a él le importe. Que pasa acaso ser una arpía de mierda es lo que ellos prefieren, llorar!!! no ya no lloro mis lágrimas han corrido hasta ahogar mi cerebro y convertirme en un maldito zombie, Mis hijos lo único hermoso de embarcarme en el Amor eterno, En resumen tal vez reúna las fuerzas necesarias y haga realidad mis pensamientos o sigo arrastrando los pies en esta estúpida e idealizada vida.
ESCRITO POR MARY...PUBLICADO POR MI
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