Lo confieso… no puedo evitar derretirme cada vez que veo un chico con un marcado six-pack (entiéndase abdominales), se me cae la baba descaradamente e incluso mi cerebro deja de funcionar por al menos 30 segundos. Y es que soy una amante de los cuerpos bien trabajados y masculinos… a tal punto que más de una vez me encontré a mi misma buscando desesperadamente la versión completa más reciente del calendario dieux du stade. Sin contar el haber agregado a mis favoritos el sitio http://www.mostbeautifulman.com/ hace más de un año.Creo que debo padecer de alguna extraña enfermedad como “ninfomanía ocular” o “six-paxkmanía”. La cosa es que si alguna vez me llegan diagnosticar, JAMÁS ME TRATARÉ… como dice Amy Winehouse, “They’re tryin to make me go to rehab.I said no, no, no”.
Mi pensar es que con todas las cosas que uno tiene que aguantar diariamente (jefa ogro, falta de sueño, conflictos personales, etc.) hay que hacerse auto-cariñitos. Además, tan sólo hablamos de fotografías anónimas y lamentablemente (repito, LAMENTABLEMENTE) no existe ningún tipo de feed-back (léase retroalimentación). Aunque, que más quisiera yo que esos bombones, wachones, mijitos ricos, dioses, salieran de la pantalla para poder sentir con mis manitos esos cuerpos divinos. He llegado a pensar seriamente fingir alguna enfermedad terminal para unirme a la fundación Make a Wish, tan sólo para que se me cumpla el deseo de tener uno de esos hermosos ejemplares frente a frente…mmm (se me vienen a la mente cosas que de escribirlas seguro que me censuran). Y es que a mis 25 inviernos nunca he palpado nada siquiera remotamente similar… ¡lo que me parece cruel!
Bueno como dicen por ahí, soñar no cuesta nada y la esperanza es lo último que pierde, así que yo ya hice mi petición para esta navidad… un chico increíblemente apuesto, marcadito, dotado y mudo. ¿Será mucho pedir?
No hay comentarios:
Publicar un comentario