jueves, 5 de junio de 2008
Texto sin cuerpo...
Hace un rato escucho cierto tipo de música tan triste, que sin querer, mas una discusión, más la llamada de atención de un amigo por mis juegos inescrupulosos por Internet (ese que te conté), me bajo la pena, la desesperación, un vacío tan inmenso que te juro no se como soportar, otra vez me vienen unos deseos pendejos de dejar de existir, de dejar de estar acá y desaparecer... a veces en momentos como hoy se me nubla la mente y se me vienen a la mente las luces que veía en la posta donde nadie me quería atender, mientras escuchaba a una enfermera con un doctor, como un pendejo muy weón de los tantos que llegaban ahí por pequeños accidentes con pastillas. Tengo tanto terror de caer en lo mismo, una vez más. Tengo tanto miedo de terminar sólo como un tipo cruel. Tengo miedo de tantas cosas. Tengo ganas de llorar, de salir, de caminar, de fumarme un cigarro mientras escucho algo en la calle y pienso en porque la vida se ensañó conmigo dándome un cerebro tan cruel, a veces capaz de pensar cosas tan hermosas y de un momento a otro querer destruirse con pensamientos de autodestrucción. No me entiendo, no puedo entenderme, no puedo lograr hacerme entender, ya es bastante tener que ir a clases y aguantar que no me hablen casi nada, ser poco mas y un paria de esa mierda de instituto. Todos los que se decían mis amigos me han dado la espalda, y es como en aumento. A veces pienso que alguien muy cruel me saló la vida por algo que yo no quise hacer, o es el castigo que tengo por haber sido cruel en mi vida pasada, no sé. Escribo sin sentido, esperando dejar de odiar todo lo que odio, dejar de necesitar todo lo que necesito, dejar de arrepentirme por no haber tomado el camino que debí haber seguido, probablemente ahora sería un espectacular abogado con muchas responsabilidades, feliz por la vida, en vez de esta wea amorfa que no tiene ni pies ni cabeza y que no sabe como pensar. Me arrepiento tanto de que nunca me hayas apoyado cuando lo necesité y tu no te das cuenta de todo lo que perdí por ti, deje mis carreras por ti, deje oportunidades por ti, aún así me torturas diciendo que no te quise, que nunca me importaste. Ahora estoy acá tendido en mi cama con las lagrimas cayendo recriminándome todo lo que no hice por estar contigo, todos los viajes cancelados, todo. Algún día podré armar mi vida ojalá ya sin tu sombra, ojalá sin tus palabras en mis oídos ni tus miradas en mi nuca. Te juró que te amé, como nunca amé a nadie, pero ahora sólo quiero morirme porque me siento incapaz de todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
pucha... yo no quiero que te sientas solo. Yo te adoro y si me necesitas me puedes llamar incluso a las 02:00 de la mañana, siempre voy a estar ahi para ti.
Yo entiendo muy bien lo que es sentirse tan vacio y desesperado que se cree que desaparecer es la única solución. Sin embargo, siempre sale el sol... creeme, todo va a mejorar.
Te quiero hasta el infinito.
Naty
Lein:
Es increible lo que este cuchitril ha generado...
Es un excelente método para desahogarse y sale más barato que un psicólogo.
Al leer tus palabras me vi reflejada 102 %. Pero las ganas de desaparecer igualmente desaparecen, así como dice mi Amiga arriba, siempre termina por salir el maldito Sol.
Eres joven, brutalmente inteligente y suele pasar que a las personas así les suele tocar una vida extraña...
Yo a veces me pregunto: por què mierda no puedo ser normal, ser más centrada y resignada...
Hay una cosa simple de entender: el instinto, espíritu primario de cada uno no se puede frenar...
Te quiero, chiquillo lindo.
Queenbee.
Publicar un comentario