domingo, 15 de junio de 2008

La resistencia del élastico.

Dicen que las situaciones límite son las que nos ponen alerta. Como una especie de mecanismo de defensa.
Pero ¿qué pasa si incluso frente a una de aquellas situaciones no somos capaces de reaccionar?
La semana recién pasado dieron un programa en nuestra televisión abierta que trataba el tema de la violencia intrafamiliar.
Una mujer que hace años ya recibe constantes palizas de parte del esposo, al parecer aburrida de las ocnstantes zurras porque la sopa no llegaba lo suficientemente fría o caliente a la mesa consiontió a que la producción del programa grabara su vida diaria por medio de una camara escondida, cuyo fin ulterior era mostrar cómo, dónde y por qué se producián las palizas.
Cuando supe del tema decidí inmediatamente que no vería dicho programa, porque simplemente pensé que la mujer estaba loca al mostrar a todo Chile cómo su marido la maltrataba.
Mi gran amiga Natalia, colaboradora en este pasquín me comentó luego que lo vió por un par de minutos, lapso que soportó su poca tolerancia igualemente en estos casos.
"Se lo merece" Sentenció. Al parecer esta mujer de las pocas veces que se atrevió a denunciarlo, luego retiraba las denuncias respaldándose en que estaba enamorada de él y que no iría de su lado.
Éste tipo de mujeres cree fervorosa y secretamente que su compañero algún día cambiará y volverá mágicamente un día soleado de primavera en el hombre que alguna remota vez conocíó en los albores de la relación.
!!!Mentira!!!
Últimamente me ha tocado presenciar como un par de buenas amigas caen indefectiblemente en este mismo sistema. Generalmente el pa´trón se repite con muy pocas variaciones: mal piso afectivo, poca confianza en las propias actitudes y aptitudes, algún desencuentro amoroso que les significó gran pesar.
Me tocó ver a una de ellas con un ojo morado. Gasté salivas, palabras, consejos, ofrecí ayuda, pero de igual forma habría resultado no haberme aparecido ni siquiera pronunciado. Sé que está esperando a que el engendro( me niego rotundamente a llamar hombres a esos entes) le insista un poco más para no salir de casa de su madre con el orgullo más pisoteado de cómo entró luego de la pelea.
Las excusas:
*"No me acuerdo de lo que pasó estaba demasiado(la excusa varía a : estaba demasiado ebrio, grogado o afectado psicológicamente ) afectado como para recordar qué pasó"
*"TÚ tienes la culpa por insistir en un tema que YO dí por zanjado"
*"Estaba pasando por un pésimo momento"
*"No sé cómo no entiendes que cuándo yo digo algo así debe hacerse"
*Y una larga e infinita lista de ñamentables etcéteras.

Yo no sé qué pasará realmente por la mente de mujeres que no son capaces de darse cuenta que son infinitamente más infelices con la pareja de lo que incluso podrían estar completamente solas.
Podría ser que el escudo sea la estabilidad de los hijos, pero no se dará ella cuenta que esos niños crecerán con un trauma y que la violencia jamás ha podido pasar en forma solapada. Realmente el tema es complicado.
Se ve mucho ne parejas de novios adolescentes y´de jóvenes en que la violencia física es en casos extremos y en menor relativo a los matrimonios, pero se dá la violencia que personalmente creo es la más nefasta: la violencia verbal y psicológica.
Porque de está no hay huella tangible que mirar a la mañana soguiente en el espejo y verse retradada la persona con alguna herida física que demuestre tangiblemente que la persona que tenemos a nuestro lado realmente NO NOS QUIERE.
Aquí no hay nada que a primera vista haga sospechar algo extraño, pero de a poco aparecen las descalificacines, los gritos, los sin sentido (que para la contraparte que agrede tiene una congruencia explícita... porque hay que ser idiota para no verlo), de a poco uno se deja absorver por esa persona confundiendo con amor esa posición que impide se conjuguen todas las facetas de nuestra persona con las del resto, se torna una dependencia tan urgente que casi no se concibe la vida sin el aire del otro cerca de uno.
Y como el otro necesita reafirmar el poco ego que tiene, se alimenta apocando y criticando el actuar de la pareja para parecer así casi perfecto y el que demomina la relación. Si yo no salgo, tu tampoco sales, porque prefieres quedarte conmigo, ¿cierto?
De la otra persona quedan estropajos de la autoestima que una vez tuvo, le han repetido tantas veces que es tont@ y fe@, ¿quién va a querer estar con alguien así? Es una suerte tenerl@ a mi lado. Prefiero eso a estar sol@ la eternidad que me vaticina con sus susurros románticos al oído.
Espero ésto jamás me suceda, no escupiré al suelo, pero de algo que me haya servido haber pasado por tanta porquería en el pasado:
Yo puedo amar infinitamente, con pasión, locura y devoción a alguien si está dentro de mis parámetros, pero en el momento en que las cosas que están fuera de ellos en el lado negativo, la decisión nunca fue más fácil:
YO ME AMO MÁS.

1 comentario:

Con Alas de Papel dijo...

Yo también vi ese programa, lo vi para saber hasta que punto es capaz de aguantar una mujer...pero al igual que a mis compañeras de blog, me dió rabia, como puede ser una mujer tan tonta como para aceptar ke la pateen y pa mas remate al otro día ir a la casa de su agresor a compartir una fiesta familiar...es ke realmente eso no tiene nombre....solo que hay mujeres wevonas y ella....

cuando hay VIF, esta mas que claro ke no solo el agresor es el enfermo, sino ke la mujer ke aguanta igual lo esta....

A valorarse...uno no se puede permitir ke la pisoteen(lease y entiendase literal)...

Solo espero ke alguien a kien kiero mucho, nunca me llegue a contar ke le paso algo de esto....pero si sigue aguantando como hasta ahora....uff!

Besos...
Se despide una mujer indignada